En los siguientes posts vamos a ver los ejemplos más relevantes de las distintas artes que presenta el sitio arqueológico de Mayapán. Para ello comenzaremos con la arquitectura, comentando el ejemplo que más sobresale, el Castillo.
El Castillo es la estructura más importante dentro del centro ceremonial de la ciudad y, al igual que la pirámide de Chichén Itzá, es la mayor del sitio y fue dedicada a Kukulcán (la Serpiente Emplumada del Centro de México, dios de las aguas). Esta pirámide fue elaborada, como la gran mayoría de pirámides, en varias etapas constructivas
que se iban superponiendo una sobre la otra y de las que actualmente vemos dos.
La fase más tardía
(1300-1340 d.C.) es la que más similitudes presenta con la pirámide de Chichén
Itzá, llegándose a decir que es simplemente una versión más pequeña. Esta fase
constructiva mide 15 metros de alto frente a los 24 de la de Chichén Itzá, pero ambas
presentan un templo orientado hacia el Norte decorado con serpientes emplumadas
y el mismo número de cuerpos escalonados, es decir, nueve, que podrían evocar los
niveles del Inframundo de la concepción maya. Además, ambas pirámides presentan
paredes exteriores con una ligera inclinación y cuatro escalinatas con
alfardas, una en cada lateral, de tal modo que cada cara de la pirámide
presenta dieciocho terrazas, nueve a cada lado de la escalinata, que podrían
aludir a los meses del calendario maya.
La otra fase
constructiva que actualmente puede apreciarse a simple vista es la más espectacular
en cuanto a decoración. Se trata de la datada en
torno a 1220-1250 d.C. y presenta el mismo número de terrazas que la fase
constructiva superpuesta.
En contraste con la
fase tardía, no presenta tanta relación con la pirámide de Chichén Itzá pues, a
diferencia de esta, sus muros muestran un gran programa iconográfico en estuco
que puede estar asociado con cultos a la decapitación, más propios de culturas
centro-mexicanas como la azteca. En estos estucos podemos ver unos
personajes alados con el torso descarnado sobre un suelo de volutones a modo de
olas. Dichos personajes,
además, están flanqueados por dos aves similares a buitres. Concebidos
desde un punto de vista frontal, estos personajes no presentan cabeza. En su
lugar vemos nichos cuadrangulares en los que se han encontrado fragmentos craneales,
lo que, unido a que entre otras estructuras se han hallado calaveras con evidencias de haber sido decapitadas, parece indicar la existencia de
un culto a la decapitación en Mayapán que pudo tener relación con la veneración
a los ancestros.



Me gusta mucho tu tema para el Blog !, He estado en México visitanto diverso Patrimonio, también he visitado Chichén Itzá, pero la verdad es que desconocía por completo Mayapán. Seguiré tus publicaciones.
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